Sí. La comparación es muy interesante, porque la Torre de Babel puede interpretarse como un antiguo relato sobre los límites del poder humano, y la IA plantea hoy una cuestión sorprendentemente parecida.
No son fenómenos equivalentes —Babel pertenece al ámbito religioso y simbólico, mientras que la IA es una tecnología real—, pero como metáfora, la relación es muy potente.

